Negociaciones sobre el Sahara Occidental: análisis (26/02/2010)
26.02.10. En los días 11 y 12 de febrero de este año se ha celebrado la segunda ronda de conversaciones informales entre Marruecos y el Frente Polisario. Pasados ya varios días: ¿qué balance se puede hacer? A mi juicio, hay cuatro conclusiones que se pueden formular: 1) que en los Estados Unidos hay un cierto cambio de tendencia; 2) que Ross está molesto con las trabas marroquíes y ha dejado caer sutilmene los motivos del bloqueo (y las posibilidades de desbloqueo) marroquí; 3) que la posición marroquí está, oficialmente, agotada; y 4) que será difícil, por no decir imposible, que haya acuerdo entre las partes
El Consejo de Seguridad, a partir de su resolución 1754, de abril de 2007, promovió unas negociaciones directas entre Marruecos y el Frente Polisario para intentar resolver el conflicto del Sahara Occidental.
Las conversaciones informales celebradas en Armonk, en el estado de Nueva York, son la continuación de las conversaciones informales que hace un año se celebraron en Viena, después de que Christopher Ross fuera nombrado Enviado Personal del Secretario General de las Naciones Unidas para el Sahara Occidental. Previamente, y siendo Peter Van Walsum Enviado Personal se celebraron, tras la resolución 1754, cuatro rondas de negociaciones en Manhasset (Nueva York), que no sirvieron para nada.
I. LOS ESTADOS UNIDOS SE COMPROMETEN ALGO MÁS, PERO DE FORMA INSUFICIENTE.
El dato, a mi juicio, más importante de estas conversaciones es un dato, curiosamente, ajeno al desarrollo de las mismas. Ese dato, al que ningún medio español (que yo sepa) ha prestado atención ha sido que los miembros de la delegación negociadora saharaui han sido recibidos oficialmente, por primera vez, en el Departamento de Estados de los Estados Unidos. La noticia la ofreció el diario argelino Al Massaa, en su edición del 23 de febrero de 2010 (página 10) que añadió que, en señal de protesta, la delegación marroquí rehusó reunirse con esos mismos responsables del Departamento de Estado.
Este dato es importante porque nunca antes, en las cuatro rondas de negociaciones celebradas en Manhasset, se recibió por el Departamento de Estado al Frente Polisario, siendo George W. Bush presidente norteamericano y estando bajo su presidencia el asunto del Sahara bajo la mano de Elliot Abrams.
Estamos, por tanto, ante un reconocimiento oficial del Frente Polisario por la administración norteamericana, que confirma lo que avancé en su momento en este blog, a saber, que con la presidencia de Barack Obama, los Estados Unidos abandonaban su política de ciego alineamiento con el majzén tal y como preconizaban Abrams y Bush.
Si consideramos el importante hecho del compromiso de los Estados Unidos en esta ronda de conversaciones, revelado por la recepción en el Departamento de Estado a la delegación saharaui, y que ello se produce después de la intervención norteamericana en la liberación de Aminatu Haidar, resulta verdaderamente patético leer en un "confidencial" que:
La ronda de negociaciones celebrada días atrás en Nueva York a propósito del Sahara Occidental ha significado un deshielo en las relaciones entre marroquíes y saharauis, en el que la diplomacia española ha asumido un protagonismo notable.
II. CHRISTOPHER ROSS, DEJA EN EVIDENCIA LAS RAZONES DE LA OCUPACIÓN MARROQUÍ.. Y APUNTA LA VÍA PARA ACABAR CON ELLA
La agencia Reuters, en un despacho del 12 de febrero, recogió unas importantes declaraciones de Ross que nadie reprodujo en España:
Marruecos y el Frente Polisario siguen en desacuerdo sobre el futuro del Sahara Occidental, una región rica en recursos naturales, dos días después de las conversaciones informales organizadas en Nueva York.
Estas declaraciones contienen un mensaje codificado. Ese mensaje es triple:
- Por un lado, Ross da la clave de por qué Marruecos no abandona el Sahara Occidental ocupado: porque no sólo no le conlleva gastos sino que es una importante fuente de ingresos.
- Por otro lado, Ross recuerda algo que ya dijo James Baker ante el Consejo de Seguridad, en el año 2002. A saber, que el Sahara Occidental, incluso dividido y con un territorio la mitad del actual, es un Estado viable. La razón es, precisamente, que tiene grandes riquezas naturales.
- Y, finalmente, Ross da la clave para terminar con la ocupación. La misma clave por la que acabó el régimen del Apartheid en Sudáfrica. Ross deja caer la idea de que si la comunidad internacional deja de comprar los productos expoliados por Marruecos en el Sahara Occidental, estaremos ante el paso decisivo para acabar con la ocupación. Eso justamente es lo que desde hace alg




